
Llego el domingo y solo dos cosas tenía en mente y que bien merecido lo tenía: volar por la mañana y tocar por la tarde. Y aunque el día amaneció nublado y no muy propenso para disfrutar el cielo con un biplano, no me amedrenté y me fui para el aero-club con Brenda, mi
discípula y compañera crafty. Allí nos esperaban Don Alfredo y su hijo Alejandro en la cafetería del lugar. Hablamos (con tortas y cafes de por medio) sobre el clima y el viento que había en el encapotado y alto cielo, lo cual nos dificultaría (casi imposibilitaría) la ascensión por sobre las nubes para ver el sol.
Sacamos el Tigre Mooth del hangar y luego de hacer las verificaciones apropiadas nos encontrábamos carreteando en la pista. Don Alfredo se quedo en tierra porque “le dolían los huesos”, mientras Brenda sacaba algunas fotos desde la pista de césped.

Sacamos el Tigre Mooth del hangar y luego de hacer las verificaciones apropiadas nos encontrábamos carreteando en la pista. Don Alfredo se quedo en tierra porque “le dolían los huesos”, mientras Brenda sacaba algunas fotos desde la pista de césped.

Estuvimos un par de horas y yo lo disfruté mucho aun sin pilotar, pero Alejandro me dio la señal de que tomara el timón. No lo dudé y empecé con una barrena que hizo que casi perdamos el termo, ja ja ja!! Volé alto queriendo tocar las nubes pero nuevamente el viento nos lo impidió, así que me limité a hacer algunas acrobacias y luego buscar los claros en el cielo. A los 45 minutos miré el reloj y me di cuenta que había volado por hora y media. En vano miré el medidor de combustible, porque el de la carlinga delantera no funciona, aun así le hice señas a Alejandro para pasarle el mando y regresar al aero-club. Saqué cálculos sobre el combustible, y sabiendo como era Don Alfonso no nos teníamos que preocupar… Cuando ya divisábamos la pista, el motor comenzó a soplar y en un minuto la hélice se detuvo. Un biplano es el avión más seguro que se haya construido jamás hasta ahora. Puede planear sin ningún problema. Aun así nos miramos asombrados ante aquel suceso. Es verdad que no teníamos peligro porque podíamos aterrizar en cualquier lado y la pista estaba a unos pocos cientos de metros…el tema era el viento de cola. Si bien este nos ayudaba para llegar mas rápido, todo aviador sabe que en un avión liviano no es aconsejable aterrizar con viento de cola y menos si pega un poco de costado… No teníamos suficiente altura para pasar la pista, dar la vuelta y aterrizar como es debido con un biplano, así que Alejandro utilizó las enseñanzas de su padre para bajar el avión al principio de pista e ir manteniéndolo, luchando con un poco de viento de costado, hasta que se detuvo casi al final.
A las 5 pm Marian me pasa a buscar. El día seguía nublado, pero ya no me importaba. Cargué mi caja y cabezal artesanal “Twiled”, los cables y los pedales, y a último momento decidí por mi fiel PRS. Toda esa semana había estado tocando con la Strat para llevarla el domingo, pero “Woodie” me da mas placer.
Ni bien llegamos todos se dan cuenta del cambio. Hacía unos días que Marian se había cortado su “porra”. Cambió su look de pelilargo por uno mas formal. Así que después de las pequeñas bromas e indirectas (“Hey, hoy no vino Marian?”; “Juiahnn, trajiste a otro guitarrista?”) conectamos los equipos, hicimos ronda de té, y comenzamos con un prog rock “wakemanciano” en donde todos hacíamos gala de pasajes virtuosos y su turno de solos.
El riff me dio paso para que haga lo mío, y aunque empecé con algo rockero la base me llevo por territorios en donde Randy Rhoads se hubiese sentido complacido.
En el medio conversábamos, filosofábamos o tocábamos alguna pieza aislada a la jam.
Tres termos de té después dimos finalizada la cesión a las 10:30 pm con una versión “poco seria” de un clásico que no me atrevo a mencionar, ni a decir las payasadas que hicimos…aunque todo fue sanamente. Es como “putear” de tanto en tanto cuando se tiene un buen léxico. Allí una mala palabra es graciosa. Lo mismo en la música…
Volví a casa, cansado pero contento. Me fui a la cama con un tazón de sopa de verdura y avena, y después a leer un poco hasta conciliar el sueño… Fue un buen día!!
Juiahnn.
PD: Disculpen el retrazo de la entrega de esta semana...